Preparandome para Cirugia Bariatrica

by

Esta revolución quirúrgica es un tratamiento definitivo para quienes padecen obesidad severa. No sólo promete quitarles “un gran peso de encima”, sino que les brinda la oportunidad de empezar un nuevo estilo de vida más saludable.

Por Dr. Pablo García
Director y cirujano principal de la Unidad Avanzada de Cirugía Bariátrica del Centro Médico Dominicano, UNACIB.
Cuando la obesidad comienza a mostrar consecuencias (de salud, autoestima o estética) de inmediato iniciamos la dieta. En el mejor de los casos buscamos la asistencia de un nutriólogo o endocrinólogo, pagamos la inscripción en el gimnasio o acudimos a un cirujano plástico porque entendemos que sólo es un asunto externo. Insistimos al punto de someternos a una operación, a sabiendas de que, debido a nuestro peso, una liposucción “gigante” o abdominoplastía sólo mejorará el área abdominal, cambiando nuestro cuerpo de una figura “0” a “8”, sin llegar a solucionar el problema principal y base de la obesidad. También se presenta el caso en que acudimos a un especialista bariátrico por referencia de un médico consciente de que con los métodos convencionales no lograrán vencer la obesidad. Pero al escuchar el testimonio de alguien cercano que se ha realizado una bariátrica es que entendemos que puede ser beneficiosa, con los mejores resultados posibles en cuanto a peso y el tiempo de sostener esa perdida.
Lo primero que debemos entender es que la obesidad es considerada una enfermedad por sí sola. Es una de las primeras causas de muertes prevenibles. Se relaciona directamente con la diabetes, hipertensión, accidentes cerebrales, apnea del sueño, enfermedades articulares, cáncer, insuficiencia venosa, depresión, infertilidad, gota, baja autoestima y reflujo gastroesofágico. Todo esto sin mencionar las limitaciones sociales y laborales que el medio permite. Más que un asunto estético -no es un pecado querer vernos mejor-, debemos considerarla un problema de salud.
Orientados acerca de lo que implica estar en sobrepeso, lo primero es informarnos adecuadamente, sea a través de artículos médicos, publicaciones, revistas, televisión o la web, siempre con el ojo crítico, evitando la desinformación que usualmente se obtiene de comentarios populares, usuales por el desconocimiento.
La cirugía bariátrica es todo procedimiento que se utiliza para perder peso. Están las que limitan la cantidad de alimentos que se ingieren, como la banda gástrica, plicatura y manga gástrica; y las que tienen efecto adicional al mencionado anteriormente: modificar la absorción de nutrientes, como la derivación gástrica (bypass) o cirugías metabólicas.
A nivel general, los pacientes con un índice de masa corporal (IMC) mayor de 40 kg/m2 que padezcan una enfermedad relacionada directamente a la obesidad, son los principales candidatos a esta cirugía, aunque existen evidencias suficientes y amplias de la realización en pacientes con menor peso, con índices entre 30-35 kg/m2; los cuales han perdido hasta un 100 por ciento del exceso de peso, y han mejorado o desaparecido las enfermedades que padecían.
Las edades comprendidas entre los 16-65 años son aceptadas aunque se han ideado programas para adolescentes y mayores de edad. Pero lo cierto es que se debe individualizar cada caso junto al médico especialista, quien tiene la última palabra y determina si es o no candidato. De acuerdo al tipo de alimentación, peso, enfermedades y estilo de vida, éste indicará cuál procedimiento es el más adecuado, contestará sus interrogantes basándose siempre en hechos científicos y estadísticos.
Es necesario saber que se está trabajando con un equipo multidisciplinario, varios especialistas tratan los diferentes aspectos de la obesidad. El equipo está conformado, además del cirujano, por un nutricionista, quien traza las pautas de la alimentación antes, durante y después de la cirugía, según los requerimientos particulares del momento y del paciente; y un endocrinólogo, quien además evalúa y regula los desequilibrios metabólicos como la diabetes o tiroides. Adicional a éstos, un cardiólogo es necesario, independientemente de la edad, por los cambios cardiovasculares del paciente y la predisposición a problemas por la obesidad; un especialista en neumología interviene debido a la restricción respiratoria que produce la obesidad, apnea del sueño o antecedentes asmáticos; un gastroenterólogo realiza y evalúa, a través de una endoscopia alta, el estado del estómago antes de la cirugía, la presencia de alguna hernia hiatal o reflujo. Ante estos cambios, la salud mental juega también un papel importante, por lo que un psicólogo o psiquiatra asiste al paciente como soporte emocional. No obstante, pueden surgir las atenciones de otros especialistas de acuerdo a las condiciones médicas, particulares, de la persona.
Pero no todo termina allí. Son necesarias numerosas pruebas de laboratorios, como hemograma, química sanguínea, medición de proteínas, perfil de lípidos, orina, coprológico y pruebas metabólicas para tiroides, cortisol y diabetes, que ameritarán pruebas especiales para pronosticar la posibilidad de remisión y la mejoría de las mismas.
En cuanto a los estudios de rutina, además de la endoscopia digestiva alta, se deben realizar: radiografía de tórax, espirometría (prueba de función pulmonar), sonografía abdominal, tiroidea y pélvica (principalmente en la mujer). Con esto se descartan otras enfermedades que guardan relación con la obesidad y se determina la posibilidad de resolverlas en la misma cirugía bariátrica, como el caso de cálculos biliares o quistes ováricos, entre otros.
Sin dudas, la bariátrica es la solución más efectiva para la obesidad y otras enfermedades relacionadas. Una opción muy segura, con la evidencia definitiva de que se corre un mayor riesgo al permanecer obeso que a someterse a esta opción de tratamiento. Una forma de devolver la calidad de vida y la plenitud, renaciendo el amor propio y devolviendo la salud.
Modificar hábitos: un objetivo. Toda cirugía bariátrica requiere que el paciente modifique sus prácticas de alimentación con la finalidad de que sea sostenible en el tiempo. Existen protocolos nutricionales estandarizados que permiten que el proceso de adaptación sea más fácil, pero es necesario un estricto seguimiento.
“Lo más importante es consultar especialistas avalados por las sociedades médicas pertinentes de cada país. En el país, la Sociedad Dominicana de Cirugía Metabólica y Bariátrica, rige este ejercicio”.
Perfil
El Dr. Pablo García es egresado de la carrera de Medicina de la Universidad Iberoamericana (UNIBE), especializado en Cirugía General en el Hospital Dr. Salvador B. Gautier, IDSS. Es miembro del Colegio Dominicano de Cirujanos, Sociedad de Cirujanos Dr. Chanlatte Baik, Sociedad Dominicana del Estudio de la Obesidad, Federación Internacional de Cirugía de la Obesidad y Enfermedades Metabólicas, Miembro Fundador y actual Secretario de la Sociedad Dominicana de Cirugía Metabólica y Bariátrica, SODOCIMEB.
Ha ampliado sus conocimientos de cirugía bariátrica en el Hospital Universitario de Caracas (2007); Hospital Metropolitano de Quito, Ecuador; Centro de Diagnostico, Medicina Avanzada y Telemedicina, CEDIMAT; Instituto Tecnológico de Santo Domingo, INTEC; Instituto Europeo de Telecirugía de Strasbourg, Francia; y en el Instituto de Endo-Cirugía de Cincinnati, OH, USA.
Centro Médico Dominicano, Torre Pereyca, consultorio 403
C/ Luis F. Thomén No. 457, El Millón
Tel.: 809.473.6925.

Article by
Dominican Republic Bariatric Surgeon